martes, 13 de junio de 2017

PELÍCULA SOBRE EL VALOR DE LA VIDA "OCTOBER BABY".

Hannah es una joven de 19 años ilusionada con estudiar en la universidad, pero que desde pequeña ha sufrido epilepsia y asma. Sufre una ataque grave durante una actuación de la universidad y entonces sus padres le dicen que ha sido adoptada y que el origen de sus enfermedades fue el trauma que sufrió de bebé, ya que sobrevivió a un aborto. Sus padres la adoptaron en el hospital en el que estaba ingresada. Entonces decide emprender un viaje con unos amigos del instituto para encontrar a su madre biológica. Su mejor amigo, Jason, una enfermera del hospital y un sacerdote la ayudarán a reconciliarse con su madre biológica y a madurar.
Basada en una historia real: el caso de Gianna Jessen, su madre decidió abortar a los 7 meses de embarazo por inyección salina, pero Gianna sobrevivió al aborto y su madre la entregó en adopción. Para saber más:

La verdadera historia de Gianna en:






VÍDEOS:


IGUALDAD DE TRATO.

Este artículo escrito sobre la asignatura de Religión y sobre los profesores de Religión de Andalucía se podría extrapolar al resto de España.

Los profesores de Religión Católica están en los centros porque las familias queremos. Recordémoslo siempre.

No pido para ellos privilegios, sino igualdad de trato. Les hablo de los doscientos sesenta y dos profesores de Religión Católica que ofrecen sus servicios en la escuela pública de Córdoba y lo hacen de acuerdo con la demanda masiva de las familias, no porque escondan oscuras pretensiones adoctrinadoras, ni para enjuiciar los parámetros científicos de sus colegas de claustro. Están porque se les ha llamado y deben permanecer para que la libertad de padres y alumnos quede garantizada; aunque los padres no defendamos esa presencia como correspondería a nuestro deseo de que los hijos conozcan uno de los elementos determinantes de su civilización y entiendan desde pequeños la dimensión espiritual que les acompañará por siempre como ser humano.

Elegimos Religión Católica en el centro público y con la elección nos despreocupamos de todo lo demás. Sepan que sin nuestro compromiso, los docentes se ven sometidos en muchos casos a la arbitrariedad del equipo directivo de cada centro. Nunca saben qué espacio del centro se les reserva para dar clase, ni cómo serán acogidas sus iniciativas en cuanto a exposición pública de sus trabajos. El recelo se impone en nombre de la igualdad y se esgrime la posibilidad de la ofensa para el resto de alumnado, así, se relega a la invisibilidad su trabajo y sus logros. Las otras enseñanzas religiosas a los que los niños pueden optar con pleno derecho no padecen este tipo de suspicacias, se entienden como una aportación multicultural al centro educativo, una oferta plural a la que obligadamente hay que conservar y no está de más exhibir.

Los profesores de religión soportan los vaivenes legislativos y, en medio del fuego cruzado en que se ha convertido el sistema educativo andaluz, -más pendiente de rebajar las pretensiones de la Lomce que de mejorarlas-, caminan silentes y temerosos de verse despojado de este fin pedagógico. Acuden al trabajo en un clima de indiferencia y a veces se hace insufrible tener que someter al escrutinio de la dirección de cada centro si pueden trasladar al aula las campañas propias de la Iglesia, a veces han de portar su propio material sin descanso porque no consiguen taquilla en la sala de profesores, a veces se les prohíbe recrear la Semana Santa con los más pequeños y acaban asumiendo que solo en la resistencia pueden explicarse su labor.

Los profesores de Religión no son una imposición sino un derecho del que disfrutan el ochenta y cuatro por ciento de los niños matriculados en la etapa de educación primaria de la provincia de Córdoba, el sesenta y cuatro en el primer ciclo de la secundaria y el sesenta y dos por ciento en el segundo ciclo de esta etapa educativa. Las matrículas en religión católica durante el Bachillerato han subido hasta un sesenta y tres por ciento entre los estudiantes del presente curso. Dejemos de comportarnos -familias y profesores- como una minoría.



ABC. NATIVIDAD GAVIRA

ALUMNOS QUE ELIGEN ESTUDIAR RELIGIÓN.


Estudiar la Religión es un asunto de educación y de cultura, un conocimiento que ayuda a comprender las raíces culturales de la sociedad donde vivimos, su pensamiento, su historia, sus manifestaciones artísticas, y que promueve ciertos valores como la convivencia y la solidaridad al igual que los Valores Éticos. No se impone a nadie, es un estudio elegido libremente por el alumnado o por sus padres. En este sentido, la Religión en la escuela representa una opción de libertad, de tolerancia, la posibilidad de ofrecer una educación integral donde todas las áreas del conocimiento estén presentes.
Si se ha producido en los últimos años un ligero aumento en el porcentaje de alumnos que eligen religión puede deberse a que se ha equilibrado lo que estaba desequilibrado con alternativa que ni se evaluaba ni computaba o no existía alternativa en el caso de Bachillerato. Cuando se ha equilibrado y las dos se evalúan y computan y el alumnado es libre para elegir, usa su libertad y elige lo que cree que le puede valer más para su futuro académico y para su desarrollo personal.
¿Cuáles son los motivos por los que eligen religión? Son muchos miles de alumnos como para que nadie, sin que haya un estudio en el que los propios alumnos se hayan expresado, saque conclusiones extrañas. Solo hay una que es evidente: a mayor equilibrio entre asignaturas y a mayor libertad crece el número de los que eligen religión y esto ha ocurrido en otras autonomías como Madrid, Andalucía, y Comunidad Valenciana. En el Bachillerato, las clases más ocupadas por estudiantes de religión se encuentran en Aragón, Andalucía y Canarias. 

http://politica.elpais.com/politica/2017/02/21/actualidad/1487677505_335367.html 


La Religión sigue siendo evaluable y computable como ha sido siempre y válidas para la media del expediente académico. No lo era (computable) para la solicitud de becas públicas y para el acceso a la Universidad cuando sus alternativas no eran evaluables. ¿Por qué nunca se ha hablado de la Alternativa? La experiencia de lo que durante una década se ha estado haciendo en la Alternativa no evaluable a la Religión que estaba en los horarios en un tiempo dedicado a no hacer nada debiera hacernos reflexionar a todos.
APPRECE valora positivamente el cambio dado a las alternativas a la Religión dándole seriedad académica y eliminando la discriminación que la LOE creaba entre el alumnado que elegía Religión y el que no la elegía, de forma que al tener una nota más los que elegían religión no se tenía en cuenta ni para becas ni para el acceso a la Universidad.
La LOMCE sí ha hecho evaluable y computable la alternativa para los queno quieren estudiar Religión y por eso tanto la Religión como su alternativa forman parte de la media en el Expediente Académico, como corresponde a un sistema educativo serio, exigente y coherente, porque trata igual a todo el alumnado y nodiscrimina en función de si se elige o no estudiar Religión.
La asignatura de Religión se escoge libremente y puede ser fundamental para comprender otras religiones y culturas y aprender a dialogar con ellas. Puedes hablar, debatir y dialogar sobre la sociedad y sus valores, las grandes preguntas que se hace el ser humano y cómo construir un mundo mejor. Ayuda a comprender el mundo en el que vivimos, la necesidad del cuidado de la naturaleza en los textos del Papa Francisco, la preocupación por los refugiados o la promoción de proyectos solidarios.

APPRECE (SINDICATO DE PROFESORES DE RELIGIÓN EN CENTROS ESTATALES)

CINCO MITOS SOBRE LA IGLESIA QUE NO SON VERDAD.

¿Sabías que desde el espacio no se puede ver la Muralla China? ¿Y que a los ratones en realidad no les gusta el queso? ¿Y que, por mucho que nos advirtieran nuestras madres, las vitaminas del zumo de naranja no se van aunque no lo bebamos al momento? Un mito es algo a lo que se le atribuyen cualidades o excelencias que no tiene. En nuestra cultura popular estamos acostumbrados a escuchar estas afirmaciones que, aunque todo el mundo crea, no son ciertas.

A lo largo de la historia, la Iglesia se ha encontrado con muchos tópicos relacionados con su labor y su financiación. Esto es debido, fundamentalmente, a una profunda desinformación. Conoce los mitos más repetidos:

El Estado Español paga cada año miles de millones de euros a la Iglesia Católica:

Es frecuente escuchar esta afirmación que muestra a la Iglesia como receptora de innumerables beneficios y cantidades de dinero, pero lo cierto es que no tiene ninguna asignación en los Presupuestos Generales del Estado desde 2007. A partir de ese año, el Estado Español y la Santa Sede acordaron que la Iglesia recibiera el 0,7% de los impuestos de aquellos que quisieran marcar la casilla destinada a ese fin en la Declaración de la Renta, un ejercicio totalmente libre y voluntario.

La Iglesia recibe 11.000 millones de euros al año:

De la Declaración de la Renta que realizamos todos los contribuyentes en el año 2016 (del ejercicio 2015), la Iglesia ha recibido algo más de 249 millones de euros. Este dinero es el resultado del 0,7% de los impuestos de aquellos que marcan la casilla de la Iglesia en su Declaración de la Renta. Por tanto, el dinero que la Iglesia recibe por esta vía depende totalmente de la coyuntura económica. De hecho, lo que ha sucedido en estos años de crisis es que, a pesar de haber aumentado el número de X a favor de la Iglesia, ha disminuido el dinero recibido.

La Iglesia católica y sus privilegios:

Muchos creen que la Iglesia goza de grandes privilegios en España, pero por mucho que se repita no es cierto porque no hay ningún régimen fiscal especial o único para la Iglesia, sino que está sujeta a la Ley de Mecenazgo (Ley 49/2002) por la que también se regulan todas las ONGs y otras asociaciones, fundaciones, instituciones y otras confesiones religiosas. Por ejemplo, el pago del IBI (Impuesto de Bienes Inmuebles) está regulado por la Ley de Mecenazgo, que considera que muchas instituciones, asociaciones o fundaciones son beneficiosas para la sociedad por la labor que desarrollan y, por tanto, el Estado las incentiva para que puedan seguir realizando su cometido. Entre estas instituciones se encuentra la Iglesia, pero también otras entidades no lucrativas, como ONGs, las comunidades hebreas y musulmanas, el Museo del Prado, la SGAE, los sindicatos, las sedes de los partidos políticos, las federaciones deportivas, etc.


Solo el 2% del dinero de la Iglesia va a parar a Cáritas:

Lo que muchos desconocen es que Cáritas y la Iglesia son lo mismo. Cerca del 65% del dinero de Cáritas procede de la Iglesia, fruto de las colectas que se realizan en los donativos, en las parroquias, las suscripciones, etc. Este dinero aparece en la Memoria Económica de Cáritas como “Fondos Privados” para diferenciarlos de los “Fondos públicos”. Por tanto, la financiación de Cáritas procede en gran parte de los bolsillos de los católicos y de gente que voluntariamente decide colaborar con la Iglesia. Y como resultado, más de 5 millones de personas se han visto beneficiadas con su ayuda.

Todo el dinero de la X a favor de la Iglesia va a parar a los curas:


El dinero que corresponde del 0,7% de los impuestos de aquellos que marcan libremente la casilla de la Iglesia en la Declaración de la Renta lo recibe la Conferencia Episcopal y es repartido entre las 69 diócesis españolas y el Arzobispado castrense, con el fin de poder continuar desarrollando sus actividades: acción evangelizadora y misionera, la labor caritativa y social, el mantenimiento y restauración de las parroquias y los templos, la celebración de los sacramentos y el sostenimiento de los sacerdotes.